miércoles, 29 de abril de 2009

Songs by Songs

No creo que haya nadie ahí fuera a quien le interese esto realmente, ¿verdad? Pero, bueno, yo lo voy a decir. Inicio un periodo de reflexión para decidir si acabo con este blog o no. Éste era un proyecto a tres bandas, que, como ya expliqué, empezó como una especie de broma un sábado por la noche. Por múltiples razones, nunca hemos conseguido coordinarnos para llevarlo a cabo. Durante un tiempo, he venido intentando llenar el hueco, a la espera de que pudiéramos, de una vez por todas, reunirnos los tres y comenzar el proyecto, que a mí me parecía divertido y entrañable (por usar una palabra un poco ñoña), he intentado llenar el hueco, decía, con entradas sobre canciones recientes, y alguna antigua, que se encontraban entre mis favoritas. Al principio, me gustaba y no me costaba escribir. Ahora, empieza a cansarme un poco. Primero, porque ésta no era la idea original. Segundo, porque no hay prácticamente nadie ahí fuera, cosa que veo normal. Tercera, porque yo también tengo "múltiples razones" para olvidarme de esto. Así que, una vez más, y sin que espere respuestas (de hecho, esto no es una pregunta ni una llamada de auxilio ni un toque de atención ni nada por el estilo), hacerlo sería una gilipollez enorme, empiezo un periodo de reflexión, como decía, para ver qué hago con este blog: ¿seguir igual?, ¿esperar aún al proyecto original?, ¿cambiarle la fachada al edificio?, ¿tirar el edificio abajo?, ¿cogerme vacaciones? Ya veremos. Mientras tanto, y hasta que tome una decisión definitiva, aún me acercaré algún día por aquí, quizás hoy mismo, a colgar algún video y proponer alguna canción si es que el cuerpo me lo pide. Sin más.

martes, 28 de abril de 2009

The New Raemon

La una de la mañana. Todavía delante del ordenador. Hoy no voy a leer. Me levanto y busco en los bolsillos de la chamarra: en el de la izquierda, el reproductor. En el de la derecha, los cascos. La busco. La encuentro. Ahora no puedo, pero en cuanto termine de escribir, me acostaré, apagaré la luz y volveré a dar a ese botón mágico que regresa al principio de la canción. Y así, mientras Ramón me canta la canción para acostarme, cerraré los ojos, como "Elena-na" y, mañana será mejor todavía.

jueves, 16 de abril de 2009

Ezra Furman & The Harpoons

Cosas de hoy en día que dirían Carmen Conesa y Diana Peñalver. No me ha dado tiempo ni a escuchar todas las canciones que tienen colgadas en el myspace. Su nombre aparecía en una página web porque, al parecer, son la última incorporación para el Primavera Sound de este año. Uno se llama Ezra Furman y los otros dos son The Harpoons. Tienen, al parecer, un cuarto componente que responde al nombre de Mortimer, The Goose (en la foto). Según parece son de Boston y mezclan punk con folk, que es como mezclar pan con fuagrás, una idea genial. Las influencias las han puesto en su correspondiente lista de su correspondiente myspace y sí, claro: si por un lado están The Beatles, Bob Dylan, Lucinda Williams o Dan Bern, por el otro están The Who y Green Day. Me gusta cuando cuenta su historia y dicen que el grupo nació por culpa de las canciones, de las canciones urgentes y desesperadas que estaba escribiendo Ezra Furman y que necesitaban ser cantadas con urgencia y desesperación. Quizás eso es lo que me gusta hoy que tengo prisa. Lo dicho, ni tiempo he tenido para escucharlos con paciencia, y tienen ya dos discos, pero, cosas de hoy en día, "Take Off Your Sunglasses" ha sido como un jarro de agua fría a las tres de la tarde junto a la charca chica de la era en Zarza La Mayor, Cáceres.

Tienen un video de esta canción más reciente y filmado por otro director, pero como, probablemente porque soy torpe y algo estaba haciendo mal, no he podido insertar ése, inserto éste, que, al fin y al cabo, la canción suena igual. Amén.

miércoles, 15 de abril de 2009

Tilly and the Wall

Es lo que tiene enredar en la red mientras el resto de los ocupantes de la casa se divierten viendo los hombres de Paco. Es lo que tiene, que buscas y encuentras algo, ¡ostias!, ¿si? y sigues buscando, tiras de otro hilo y al final no sabes por dónde empezaste. Yo solo quería escribir una entrada más del blog y se me ocurrió hablar de Tilly and the Wall porque cuando íbamos en el coche de camino al Carrefour, me ha tocado elegir a mí y E atrás la silbaba mientras I delante la escuchaba atentamente moviendo ligeramente la pierna izquierda. E silbaba e I se movía al ritmo de "Pot Kettle Black," que creo que al menos en los EU es un, ¿relativo?, éxito. Seguro que en Omaha lo es. ¿Y no escribí yo ya sobre Omaha en este blog? Y entonces no tenía ni idea de que Tilly and the Wall eran de allí. Quién sabe, quizás a quien me encontré en Homer's no era a Conor Oberst si no al tap dancer de los Tilliandegüol. Porque mira que he leído que estos tipos no tienen batería y en lugar de ello tienen a un tipo que baila claqué, aunque también le da a las baquetas en algún momento. Quizás era aquel tipo serio que bebía pepsi mientras leía la prensa cuando yo entré a la gasolinera a las cinco de la mañana para comprar una botella de Mountain Dew y una tableta de chocolate Hershey. Fuera hacía frío y en lugar de volver, me senté cerca de él y me fumé un cigarrillo mientras miraba el tráfico en dirección a la 29. ¿Dónde estarían entonces Tilly? ¿Subido al muro? Si escucho "Pot Kettle Black" pues no me entero de nada, mucho slang, llaman hipócrita a alguien, le acusan de andar insultando, ¿de quién estarán hablando? Y enredas y enredas en Internet mientras los demás siguen viendo los hombres de Paco. Yo solo quería contar como E silbaba e I taconeaba porque la canción es pegadiza y o bien te pones a silbar o bien te da por el taconeo. Ahora viene cuando digo a quien se parece, y vuelvo a hablar del chico de Bright Eyes y quizás cierro con otra anécdota sin chicha de mi gris experiencia en el Medio Oeste Americano. Pero, ¡no!, ah, ¡nop ketel blac ketle blac! Ahora soy yo el que silba y taconea al mismo tiempo, y eso, y solo eso, era lo que quería decir.

lunes, 13 de abril de 2009

Tom Cary

Que son de Málaga, que son un cuarteto, que si tienen influencias tan recomendables como The Velvet Underground, Bob Dylan, los Stooges... y solo quieren hacer rock and roll. Un rápido vistazo a Internet y hasta consigues nombre y apellidos de los componentes. Un crítico dice que la canción que les define es "The Ballad of Tom Tom Cary" y otros se remontan a "Energy Never Disappears, Only Gets Transformed." Y se debe transformar en Tom Cary, porque enérgicos son, y bastante enérgicos además. Pero lo mismo que la energía no desaparece, cuando se transforma, hay que saber aprovecharla, y ellos lo hacen. Borracho, excitado, desinhibido y feliz, probablemente eligiría a Tom Cary como banda sonora de circunstancias. Yo no elijo ninguna de las dos anteriores y apunto una más: "0h! Hairdresser". La guitarra y las baquetas, desde el principio, te atrapan para jugar contigo. Te montas en la noria y ya no bajas hasta que echas la pota: borracho, excitado, desinhibido y feliz. Lo sé, hace años que me olvidé de cómo se escribe en un fanzine rockanrollero. En el medio de la canción, la noria ya no da vueltas, es tu cabeza la que gira como los primeros pedos de crío dando vueltas sobre ti mismo. Y caes al suelo: de golpe, como termina la canción. Recuperando la respiración y limpiando tu alma.
La primera vez que oí hablar de ellos, me jodió. Ganaron el Proyecto Demo 2005 por delante de Bandini y The Sinclairs. The Sinclairs son ahora The Brand New Sinclairs y son del pueblo. Y bla bla bla sobre a quién de ellos conozco y por qué, pero me jodió que no ganaran ellos y ganaran otros. Sin embargo, ahora, y con todo respeto a The (Brand New) Sinclairs, lo entiendo.
En fin, que hay que escuchar That's Right! Clean Your Soul por cojones. Por dios, lo siento, nunca tendré un fanzine, lo sé. Hoy no es un día inspirado y nunca lo fue. Vva, voy a ver si encuentro algo en el youtube para que veamos tocar a Tom Cary, sea quien sea ese señor:

martes, 7 de abril de 2009

Willy Vlautin




Willy Vlautin y no Richmond Fontaine porque la canción para recomendar es "Northline Main Theme" que se incluye en un disco que acompaña a su segunda novela Northline. Vlautin publicó hace no mucho tiempo la primera, The Motel Life, la historia de Jerry Lee y Frank. Los hermanos Flannigan me acompañaron durante un par de meses, y no tardé en leer la novela ni dos días. Si iba en el metro, me parecía verlos sentado dos filas más adelante, con Jerry Lee, cansado, apoyando la cabeza en el hombro de su hermano. Pensé que la novela no iba a tener mucha repercusión, pero al poco tiempo se tradujo al castellano y se empezó a hablar de la adaptación al cine. La segunda ya se vendía en amazon antes incluso de que Willy Vlautin la hubiera terminado. La estoy leyendo ahora, me faltan veinte páginas, anoche me quedé dormido justo cuando Allyson se la volvía a pillar y alguien tenía que llevarla a casa. Antes de quedarme dormido, cerré los ojos y escuché "Northline Main Theme" sin leer. Willy Vlautin, junto con Paul Brainard, tuvo la idea de adjuntar un disco instrumental al libro para que aquellos que quieran puedan tener una banda sonora con la que acompañar a las imágenes que las palabras les ayuden a construir en su cabeza. Metí las canciones en el reproductor, y siempre leo con ellas de fondo. Es como si en cuanto suena la guitarra, Allyson asomara por la puerta para guiñarme un ojo. Anoché, después de cerrar el libro, "Northline Main Theme" resonaba en mi cabeza. Al principio, durante la mitad de la canción, esa guitarra ajena, sin prisa, sin anclaje, me hacía sentir que Allyson intentaba manejar su tristeza, su dolor, su falta de horizonte, toda la amargura que la obliga a callar y escribir notas en las que se insulta a sí misma, y lo hacía con una contención testadura, con una determinación sosegada que a los 56 segundos se desvarata, la canción y la determinación de Allyson amenazan con hacerse trizas, con estallar, los platos se sacuden con delicadeza, el piano clava puñales que no sabes si hieren o sanan y Allyson abre los ojos y aprieta los puños y parece temer y esperanzarse con la misma desesperación, pero en el último minuto y medio, vuelve la calma, y se mezcla aún con la excitación, y todo se convierte en una energía limpia, mitad tristeza y mitad fuerza, la sabiduría de el día después, el elemento que equilibra la vida de los que saben que se sufre lo mismo que se disfruta y Allyson puede mirar hacia adelante sin tener que dar la espalda a lo de atrás, capaz de no perder la última esperanza sin empeñarse en maldecirse contínuamente a sí misma.
Y, ¿el final?, pues no creo que lo encuentre ni cuando termine de leer el libro, pero espero que en la próxima novela, Allyson encuentre a un chico muy parecido a Frank con el que poder pasear por los casinos de Reno sin tener que andar buscando un fantasma a la vuelta de la esquina.