lunes, 21 de junio de 2010

We Were Promised Jetpacks

¿Curioso nombre, verdad? Cabrones, si son unos hypes, tú. Son unos niños de los que ya ha hablado The Independent, ya ves tú. Te cuento cómo oí yo hablar de ellos. Por casualidad, en la página digital de Televisión Española, viendo capítulos sueltos de Mapa Sonoro, una de las mejores noticias en el panorama musical español de los últimos diez años (digo diez por decir un número y hacerme el interesante). Antes de que aparezca Juan de Pablos, empiezan a sonar en la radio del taxi. Ni un minuto, pero ahí quedó, para siempre. Así que enredé y fui descubriendo cosas. ¡Escocia! Claro, no podía ser de otra forma. Se les nota, no sé por qué digo esto, pero se les nota, a los británicos, a sus cantantes, se les nota años de tradición vocal. Pero estos niños tienen algo, sea lo que sea. Y aunque "Quiet Little Voices" es una buena canción, me quedo con la que sonaba en Mapa Sonoro, "Roll Up Your Sleeves." La primera guitarra, si te engancha, no dejará que te sueltes hasta que faltan dos minutos de grabación, y la canción parece que va a terminar pero sigue, sigue, sigue durmiendo, esperando a que llegue el verano. Las guitarras... ¡gracias por Josef K! Una letra tan sencilla que lo críptico es lo que regala la melodía y guitarras, guitarras William Wallace hasta que la batería reproduce el sonido de un corazón que iverna. Curioso nombre, y canciones que prometen mucho. Una buena sorpresa, aunque ya hayan hablado de ellos en el NME, tú, que esto va muy rápido.

jueves, 17 de junio de 2010

Harlem

Desproporcionadamente descuidados en el sonido, pero me atrae ese rollo de sueno así y me divierto. A mí me suenan a aquellas noches en las que, a falta de dinero, le comprábamos botellas de mistela a Txarli y acabábamos borrachos en el local de ensayo de cualquiera, siendo testigos, bajo la humareda, de jam sessions histéricas donde la batería se golpeaba con la cabeza. Quizás por eso me gustan. Canciones de tres minutos, con sencillez garajera, guitarras que suenan a metal, y una batería primitiva y natural, lo de natural porque suena a cómo suenan los platillos y los parches del tambor en una habitación cerrada, sin tratamientos ni transmisores, sonido crudo. Dicen que antes eran más punkies, que ahora son más garajeros, pero me importa una mierda que es como querer ser punk haciendo bricolaje en el garaje, y quizás así sean ellos. Como siempre me he propuesto elegir una canción, me voy a quedar con una que se llama "Friendly Ghost". La letra, un poco ridícula, pero da igual. Las transiciones melódicas, perfectas, fluidas, sólidas, pero da igual. Me gusta el comienzo con una batería que me recuerda a Vacazul por un segundo, y que luego vuelve a mitad de la canción con platillos de vamos a oír las olas del mar y un gato en celo que maulla por detrás, y eso es una guitarras, supongo. Y me gusta la guitarra porque, lo siento, pero es así, joder, me recuerda al "Esta es una noche de rock and roll" de Barricada antes de que el rock más pesado de los pamplonicas se difimune sin dejar rastro, te levantas de golpe y no recuerdas lo que habías soñado. Si las letras son ridículas, no te digo nada del vídeo, pero da igual. Lo que me gusta es que termina la canción y no te has enterado, es como ver a los Q and Not U fumado. Como leer el libro del jambo ese to fumao que le daban venazos mientras te dan a ti. Yo qué sé.