viernes, 26 de noviembre de 2010

The National

Tampoco me sorprende que no haya hablado de ellos hasta ahora. Para qué. Hasta Paul Shirley los subrayaba con fosforito en su blog. Y hace poco leí en una entrevista a Brett Easton Ellis que se sabía "High Violet" de memoria. Bueno, si en su próxima novela les dedica un capítulo entero de digresiones, por lo menos lo disfrutaré más que el capítulo sobre Génesis en American Psycho.
Pero bueno, voy a hablar de ellos, proponer una canción y bla bla bla. Si hiciera lo que quiero, propondría cualquier canción de Boxer, su anterior larga duración, porque rallé el mp3 si eso es posible (y no una mera y ridícula licencia poética) de tanto escucharlo. Ni sabía quiénes eran ni sabía qué hacían. El disco cayó por sorpresa y me lo quedé para siempre. Desde "Fake Empire" que aún a veces me sorprendo silbando cuando conduzco hasta "Ada", "Racing Like a Pro", "Slow Show", "Mistaken for Strangers" o, sobre todo, "Star a War" me dejaban cada vez que las escuchaba con la sensación de que algo había pasado, no sé el qué, pero algún tipo de cambio hormonal se había producido sin que yo fuera consciente. No son muchas las canciones que te obligan a cerrar los ojos y hacer arabescos estúpidos con las manos como si quisieras echarte a volar, y a mí me pasa con el grupo de Matt Berninger.
Y no es solo por sus archiconocidas cadencias vocales, su fuerte tono de barítono y su pose a lo Divine Comedy aunque quizás me esté equivocando en la comparación. Lo que más me impresiona es la base rítmica, sobre todo la batería y una eficacia de conjunto que hace que las canciones de The National sean compactas, coherentes e indeconstruibles (bonita palabreja), aunque Ferrá Adriá seguro que sería capaz.
En fin, que son de Ohio aunque residen en New York y quizás algo de eso tiene importancia en la letra de la canción que propongo, "Bloodbuzz Ohio", de su último largo, primer single que propusieron, y con vídeo a cargo, entre otros, de la mujer de Berninger. Comprometidos políticamente (además de apoyar a Obama, contribuir al ya caduco Rock The Vote y colaboradores, junto con The Arcade Fire, Spoon, su amigo Sufjan Stevens y muchos otros, de la organización sin ánimo de lucro que lucha contra el sida, The Red Hot Organization) y asiduos a los festivales (FIB, Coachella, Glastonbury, Oxegen, 02 Wireless, Lollapalooza o T in the Park están en su palmarés), los americanos están ahora de gira por Europa pero se saltarán España hasta llegar al Primavera ya pasadas las Navidades. Así que nos tendremos que conformar con verlos en stream, escucharlos en mp3 y que yo escriba de ellos en html, que queda todo supermoderno.
Cuelgo el video de "Bloodbuzz Ohio", y como no puedo reprimirme, también "Start a War", con ese "we expected something, something better than before" que signifique lo que signifique en el resto de la canción, a mí me sigue trayendo los mismos pensamientos cada vez que lo escucho. Y ya puestos, como si me lo propongo soy un jodido plasta, también cuelgo "Fake Empire" y me pongo a trabajar.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Megafaun

Voy a empezar por decir lo que podéis leer en cualquier otro sitio: que son lo que quedó de DeYarmond Edison cuando Justin Vernon se fue para formar Bon Iver. Que son colegas de Akron/Family. Que el batera se llama Joe Westerlund y los otros dos son los hermanos Cook, Brad y Phil. Que se llaman Megafaun, claro, y vienen de Durham, California. ¿Y qué más? Que dicen que siguen la profunda e inmaculada tradición de Crosby, Still and Nash, y yo no digo ná.
Luego también suele haber un ramillete de palabras con mucho significado que suelen ir acentuadas cuando se habla de Megafaun. Tales como experimentación, jam, blues, folk clásico, banjo, violín o armonías vocales. Y terminan haciendo énfasis en la variedad de instrumentos (algunos extravagantes) y sobre todo en la diversidad de espacios físicos en los que han grabado (eso he leído, creo). Hasta aquí, ya saben las noticias.
Bien. ¿Por qué me gustan Megafaun? Por las barbas, quizás. Digo yo que por lo mismo que vuelan las compresas. No lo sé, pero voy a intentar contártelo. Te voy a decir un secreto, mi favorita es la que se te puede pasar desapercibida: "Bella Marie", una pieza instrumental de minuto y medio, que no puedo evitar escuchar una y otra vez. No sé por qué, viajo al restaurante Sagartoki mientras hablo con Gregory Martin, y vuelvo a una lejana carretera de arena mientras quieto junto al coche fumo un cigarrillo e intento perder la noción del tiempo, y viajo hasta las viejas sensaciones que no olvido y que nunca volverán a ser las mismas tras leer por segunda vez los libros de Willy Vlautin, y vuelvo a las novelas de James Welch también, y hasta las pelis más western de David Lynch, y escucho películas, canciones y experiencias que aún no he tenido pero que sé que tendré en el lejano oeste de mi vida particular. En solo minuto y medio, en una pieza instrumental. Eso es magia. Una magia muy personal. Solo para mí.
Pero creo que para todos puede ser bueno escuchar "The Fade" o la suite indomable, abrumadora y llena de baches de "Impressions of The Past" (el vídeo no está nada mal). "The Longest Day" tiene un comienzo que puede alcanzar a "Bella Marie", con un banjo expansivo y evocador hasta que entran las voces. "The Process" no está mal. La que menos me va es con la que se queda todo el mundo, "Kaufman's Ballad", más que nada, por la historia del cuerpo de Gram Parsons y la aventura de Phil Kaufman, pero si queréis saber más, preguntad.
Como tengo que elegir una y poner un video de una, diré "The Fade", pero con Megafaun me pasa como con los primeros discos de The Modest Mouse, me quedo con instantes, con pasajes, con intervalos, con secuencias. Y si no, con la bella María, sea quien sea o sea lo que sea.