miércoles, 23 de febrero de 2011

Julio de la Rosa

Para cuando descubrí a El Hombre Burbuja, ya había explotado. Llevo tres días con esa frase ocurrente en la cabeza, repitiéndome que sería una buena entrada para empezar a hablar de Julio de la Rosa, ahora que ya la tengo escrita, me parece una auténtica gilipollez.
Por ahí leí que De la Rosa es un poco crápula y bohemio. Viendo sus videos parece que se confirma. Yo no lo sé. Sé también que dicen que su último disco, "La herida universal", viene hablar más bien de sexo y amor, o de amor y sexo, o quítale esa conjunción y ponle otra. Si sus canciones tienen algo o mucho de autobiográficas, entonces parece que se altera el producto. Tampoco eso lo sé. Lo que sé es que las canciones de "La herida universal", que es el único disco que conozco en profundidad (y esto es un eufemismo) de De la Rosa, los anteriores no los he escuchado tanto, las canciones de éste último disco, decía, se prestan a otras interpretaciones en las que se tuerce el significado de las palabras o cuando estas se mezclan con la música se convierten en un idioma distinto en el que De la Rosa ya no canta, canto yo, y yo no soy tan crápula y bohemio, pero siento la misma efervescencia y cínico entusiasmo. Un ejemplo, "Sexy Sexy Sexy" hablará de lo que habla, pero a mí me da por resumir la energía con un efecto y un objeto completamente distinto. Ya sabes que la energía se transforma, así que es inevitable. Así que hable de amor y de sexo o de lo que sea que hable, a mí me vale para mover los brazos en epilepsia que es mi manera de bailar.
Puestos a ejercer de crítico patético, no puedo aspirar a más, diría que cuando me afano en buscarle ecos a sus canciones, un ejercicio ridículo pero a veces divertido, lo que hace De la Rosa me recuerda a Calamaro unas veces, a Modest Mouse, otras, a Fanfarlo en ocasiones a M Ward, La Habitación Roja y sobre todo, al Hombre Burbuja, claro. Puestos también a hacer de bloggero prescindible, tengo que elegir una de sus canciones dentro de este disco, y no puedo. Tengo muchas candidatas, tantas como chicas debe haber en este disco porque Julio se enamora todo el rato, "Una mierda de canción", "Hasta que te hartes", "Entresemana", la ya mencionada "Sexy Sexy Sexy" o "Las camareras" que, probablemente, hable sí de eso, de sexo y amor, por mucho que yo me ponga a buscarle tres pies al gato. Como quiero que tenga que elegir, elijo "Las camareras" porque la sencillez y cotidianeidad de la letra no evita que sea todo un ejemplo de cómo elegir las palabras justas en el orden justo y cantarlas de la manera justa para decir justo lo que quieres decir con la emoción justa y sin justificar rimas injustas. Justo por eso la elijo, aunque me tomo la libertad, de colgar todos los vídeos que encuentre en el youtube de esas canciones, porque además, De la Rosa o sus amigos o quién sea, no se quedan cortos en talento a la hora de ponerle imágenes a la música.
Para cuando descubrí al Hombre Burbuja, ya había explotado. ¿A qué sí?




lunes, 7 de febrero de 2011

El columpio asesino

¿Te acuerdas de aquella foto de un crío subido a los hombros de su padre con unas orejeras viendo un concierto en directo? Me acuerdo. ¿No la uso luego el BBKLife para promoción? Lo hizo. ¿Y no estábamos nosotros al lado de aquel padre y de aquel crío en aquel concierto? Lo estábamos. ¿Y no era el concierto de El Columpio Asesino a primera hora de la tarde en el BBKLife? Lo era. Ya me parecía a mí.
¿Y?
Reconozco que con El Columpio Asesino me quedé en "Ye ye yee" y en la primera vez que le vimos y que no fue aquella. ¿Te acuerdas?
Me acuerdo.
Pero el otro día iba conduciendo mientras escuchaba Radio 3 y pusieron el single de presentación de su nuevo disco. Creo que aún no ha salido.
¿Ah sí?
Pues sí.
¿Y?
Que promete. La canción se titula "Toro" y es un auténtico ejercicio de malabarismo compositivo. Pasan de las guitarras rockeras al tecno de discoteca para terminar con un estribillo popero y explotar con más guitarras, esta vez indies, y cerrar el círculo con las primeras. Es hipnótica, como casi todo lo que hacen, pero quizás menos inquietante. A mí me gusta.
Eso es apreciativo.
Y qué quieres que te diga, ya he dicho antes suficientes gilipolleces: malabarismo compositivo, guitarras rockeras, estribillo popero... ¿Quieres que te hable de capas, aristas, pliegues y que use diez etiquetas más con guiones de por medio y demás figuras retóricas? Prefiero decir que me gusta hasta el rabo, porque todo es toro. ¿Eh?
Deja de escuchar radio 3, y vuelve a Su Ta Gar, gilipollas.