sábado, 27 de agosto de 2011

El verano del 34

Dicen que el verano del 34 fue muy caluroso en España. Cuando terminó, el calor provocó un incendio que se extendió hasta 1936, con focos más intensos en Asturias y Cataluña. Para más información, échale un vistazo a la enciclopedia de la cajadeahorros que aún luce en el salón de casa de tu abuela.

Pero no, yo hablo del verano de 2011, al que doy por terminado. En un puñado de días, vuelve Septiembre con los colores más tenues del calendario. Se acabó y aunque sea tan patético como hacer colecciones por fascículos que nunca se terminan, siempre parece que caemos en la tentación de hacer recuento.

Y el recuento de este año da un saldo de 34 conciertos en periodo estival. No está nada mal, aunque he de confesar que muchos de esos conciertos no fueron completos. Al menos, escuché un par de canciones en directo de cada grupo que listo abajo, porque a hora de media por concierto, haberlos visto todos enteros daría para hacer una quincena musical.

Como uno de las aspiraciones principales de este blog es personal e íntima, dejar recuento de lo que voy viendo y escuchando para que más adelante, cuando se me olvide, lo pueda recordar, me vais a permitir que suelte la chapa y contabilice todos los grupos que hemos visto entre calores y estornudos. La fecha de comienzo es el ARF, porque por algún lado hay que empezar, y la fecha de final es ayer, cuando una rápida visita a la Iglesia de la Merced puso punto y final a nuestro verano particular.

El 25 de Junio, viernes, como decía, nos fuimos de celebración hasta Vitoria-Gasteiz, con habitación de hotel incluída y unas cervecitas frescas por la mañana que sentaron a gloria cuando aún las vacaciones se hacían de rogar. Vimos en directo a The Avett Brothers, Band of Horses, Bright Eyes, Gregg Allman, Thin Lizzy, Arizona Baby, Brian Setzer's Rockabilly Riot y Paul Weller. Los únicos conciertos completos fueron los de Band of Horses y Bright Eyes, con decepción incluída en el caso del segundo. El calor hizo mella y por ende, la cerveza que tomamos para aplacarla. Nos quedamos con el regusto de que lo que más habíamos disfrutado eran los intervalos entre conciertos.

El siguiente acontecimiento también fue un reguero de grupos en un nuevo festival, esta vez, más cerca del mar y a más altura. 8 de Julio de 2011. A tiro de piedra de casa, cogimos el autobús para subir a Kobetamendi. Uno de los nuestros, en realidad, una, iba más nerviosa que mi amigo el manco cuando se examinó del carné de conducir. Iba a ver en directo a uno de sus grupos iniciáticos. Empezamos con The Mars Volta, sin prestarles mucha atención. Seguimos con TV on the Radio sin que su ritmo hipnótico nos hipnotizara del todo. Volvimos a por Vetusta Morla con uno de los momentos más intensos de todo el verano, el comienzo inesperado de su concierto con "Los días raros" en un final que sentó como una bofetada inspiradora. Kasabian le gustaron más a uno que a los otros dos y ya había oscurecido. El siguiente, el gran momento para el miembro femenino del grupo, Brett Anderson en plena forma sin dejarse un hit en el tintero. Suede de rúbrica final para acabar con nuestras deudas. Y, por último, uno más de Kaiser Chiefs y la fiesta frenética de !!!

Al día siguiente, había festival, pero no subimos y, en su lugar, empezamos a disfrutar de las fiestas patronales, con un concierto en El Cuervo. Brand New Sinclairs superaron el calor, el espacio reducido y los problemas con el techo, para hacer la música que saben como mejor saben hacerlo. De bocabuena, como dice mi abuela, bajamos hasta el frontón para rememorar otros tiempos, ni mejores ni peores, mientras Strawberry y el resto de los Def Con Dos parecían ajenos al paso del tiempo.

Dos días más tarde, el 11 de Julio, les engañé para visitar un nuevo escenario. Sentados, se hace raro, y mirando más a la pantalla que a los músicos, disfrutamos, un poco inquietos, del nuevo show de Audience, su versión más cinematográfica tocando las canciones que han compuesto para el documental Amerikanuak. Emocionante.

De dos en dos, porque dos días después, otra deuda que cobrar. En un escenario de lo más cool, con una audiencia variopinta que nos dio para sobrellevar los espacios huecos, nos vimos en directo a LA, The Walkmen, y los canadienses Arcade Fire. Hay crónicas de sobra para saber como fue el concierto, y nosotros tres ya hemos hablado suficiente de ello, pero, aún así, se ha quedado como el concierto en el que una gili****as me quemó la coronilla con un cigarro.

Y tiro porque me toca, otros dos días después, metro hasta la villa marinera y un concierto milagrosamente salvado sobre la campana. Junto a los vulcanizados del puerto, y ya estamos a 15 de Julio, aguantamos hasta el bis de Jota y Los Planetas que nos obligó, por fin, a mover las piernas.

Al día siguiente, las mismas fiestas del Carmen pero vuelta al pueblo y nuevo viaje atrás en el tiempo. Esta vez para ver a los Siniestro Total y aguantar bajo la lluvia hasta que no se pudo aguantar más. Aún así, tarareamos unas cuantas sorprendiéndonos de que aún nos acordáramos de las letras.

Nos fuimos a Berlín, como en la nueva canción de El Columpio Asesino, pero antes de llegar allí, paramos en Munich. Y el 22 de Julio, en una galerada en tinieblas, alargamos la noche sin prisa, mientras disfrutábamos de la música clásica pero desde una perspectiva completamente distinta: eso es, más o menos, Konnexion Balkon.

Y ya paramos hasta que llegó agosto y, con él, otras fiestas populares, las de Portu. El 12 de agosto, obligado, nos presentamos junto al ayuntamiento, para ver en directo a Bugatti, Chivo, y sobre todo a unos Porco Bravo que estuvieron más tiernos y sosegados que nunca. Han prometido que a mediados de este mes, en el Antzoki, se resarcirán.

No había conciertos programados para el día siguiente, pero al cruzar por el mismo lugar para acceder a las txoznas, nos encontramos con un espectáculo dantesco. En resumen, cuatro tipos de buen año vistiendo solo un tanga. Lo mejor de Calcetines y Cachetes, los parlamentos entre canción y canción (tocaron ¡toma lacasitos!). Ni un solo comentario sobre las bolas chinas, aunque los chistes de la psoriasis y las hemorroides garrapiñadas dan para lucirse aunque solo vayas en tanga.

Ya no hubo gasolina para más hasta que llegó Marijaia con sus brazos el alto. El lunes 22 de agosto, nos dejamos llevar por la inercia y nos acercamos hasta el mismo sitio donde el mes pasado me quemaron la coronilla. No aguantamos mucho, pero era obligado decir que habías visto a The Chieftains, al parecer. Con este, son dos mis conciertos de música folk irlandesa, intenso bagaje: Kila hace años y ahora los de Paddy Moloney. The Pogues no cuentan, ¿o si?

Tres días más tarde, jueves 25 de Agosto, llegaba el día grande de fiestas. De gala en el Antzokia para ver, como ya dije en la anterior, a Atom Rhumba y a Xabi eta Petti. Los segundos, nos sorprendieron, porque hacen mucho con poco, y porque ver al lider de Señor No despidiéndose con un aurresku muy particular es para recordar. A los primeros, los disfrutamos porque tienen oficio y talento para ganar en Alpe d'Huez aunque vayan con la pájara. Rober! se pasó más tiempo mirando a la mesa que al público (claro que exagero) y nosotros cometimos el error de juntarnos en el post-concierto con la mitad de los Porco Bravo. Así, acabamos viendo lo que se pudo de Maha en el Ambigú y se nos hizo de día rebuscando entre los rincones más oscuros de Bilbao.

Y ayer le pusimos fin al verano del 34 con dos últimos grupos en Bilborock. Llegamos tarde a Sweet Oblivion. Fuimos porque nos habíamos prometido verlos desde que Cujo desapareció y, aunque ya sabíamos que no tenía nada que ver, nos quedamos añorando a Cujo. Alfonso Arana, la aporree o la sobe, sigue sabiendo como sacarle jugo a su preciosa guitarra. Una cervecita y un cigarro fuera y vuelta dentro para ver a Gringo, de los que solo conocíamos el nombre, y no terminamos el concierto porque el hambre apretaba y nos esperaban los bocatas en Algara.

Así terminó el verano de los treinta y cuatro conciertos. El otoño, en principio, ya tiene una fecha fija, la del 24 en el Antzokia con Porco Bravo y Lobo Eléctrico. ¿El Duranwop? ¿Marah? ¿Lapido, Josele, Mogwai, Bonnie Prince Billy, otra vez Atom Rhumba? Puede que Cowboy Junkies, JD McPherson, Fleet Foxes, Crystal Fighters, Herman Düne, Eileen Jewell... Puede que hasta Wilco. Puede que ninguno. Ya veremos.

jueves, 25 de agosto de 2011

La Rhumba Atómica (o como currarse un título original)

Esta noche visita desesperada al Antzoki. Y es que estas fiestas de Bilbao se están convirtiendo en un desierto sin oasis. Hoy hay un oasis. Un oasis bien florido, y por eso nos vamos al Antzokia. Primero, veremos a Xabi & Petti, Petti & Xabi, a los que no hemos visto nunca antes si es que no cuenta o no valen los vídeos subidos al youtube.


Después, saldrán al escenario Atom Rhumba con su nueva formación, más sólida que nunca en la modesta opinión de alguien que, así, a bote pronto, les ha visto en diez ocasiones tocando en directo.


Y es que eso estábamos haciendo hace un momento.


Intentar recapitular y recordar todas las veces que hemos visto en concierto al combo de Rober Rhumba y compañía.


Yo creo que no nos salen las cuentas, pero, no hemos sido capaces de recordar más de diez conciertos.


Los dos últimos han sido con la alineación actual. Primero en el Antzokia, presentando su último disco. Recuerdo que salimos convencidos y sobreexcitados. Después volvimos a verlos unos minutos en el concierto benéfico en favor de Bilbao Rock City. Ellos abrieron con ganas de meter ruido.


Además de estos tan recientes, hemos recordado el concierto con el que se despidieron por una temporada. Creo que fue hace ya como unos tres, cuatro años. Creo que ese mismo año también les vimos una vez más en el Antzoki, esta vez, con Ginferno abriendo. Y no son éstas las únicas veces que les hemos visto en el Antzokia, porque también estuvimos cuando compartieron escenario con El Columpio Asesino, con Audience y durante la celebración del aniversario Ruta 66, cuando Josetxo Anitua subió al escenario para cambiarle el aspecto al grupo pero no la fibra y el músculo.


Creo que con eso son siete y los otros tres que hemos conseguido recordar hasta llegar a diez fueron gratis. Fiestas populares en Bilbao, Galdakao y Ondarroa. Esta última fue la más extravagante. En un recinto de txoznas arrinconado, con Delorean de teloneros, apenas llegábamos a veinte personas los que estábamos viéndolos, y a una docena, contando a los guipuzcoanos, estábamos allí por el concierto y no por la bajada de Leokadi.


Hoy, por lo tanto, será el decimoprimero, pero la memoria no funciona, te lo aseguro. También te aseguro que no será el último. Y, probablemente, que será muy difícil que algún otro grupo supere a Atom Rhumba en nuestra lista particular.


La entrada, eso sí, tan original como el título.


Por lo menos, queda escrito. La próxima vez que nos de por rememorar, blogger ejercerá su valor fundamental como memoria biodigital.


Ya está.


Me tengo que afeitar.


¿Se estará afeitando también Iñigo Cabezafuego?


Apuesto a que no.


Ya vale.


Gone.

martes, 23 de agosto de 2011

De lo difícil que es ponerle nombre a las cosas

Tú emborrachate y después me cuentas. Me dices las cosas que se te pueden ocurrir. Si no te acuerdas, pégate a un amigo sobrio, ya se encargará él.
Una noche de esas en las que acabábamos subidos al tejado de la vieja papelera, nos pusimos a jugar a imaginar nombres de grupos de música. No queríamos formar un grupo de música. No sabíamos tocar ni la pandereta. Pero nos gustó la idea de jugar a imaginar nombres de grupos de música.
Los míos eran todos pretenciosos, grandilocuentes, en inglés: Come Come Come, Everything and Nobody Go Skating, Wild America Orchestra, Mission to Crucifixion, Particularly Fanatic Band... Tenéis permiso para mofaros.
Los de mi amigo eran más cómicos, locales, seguían una tradición bien marcada que empezaba casi cuando él nació e Isidoro ya rulaba con su colección de puertas plegables: Mamá me va a matar, Que le den por culo a la tercera dimensión, Sexo en el Balcón, Asquerosa Viscosidad, Pim Pam Pum Flecha!... No sé si él os daría permiso para mofaros.
Nos inventábamos incluso el tipo de música que tocaban, el nombre de su primera maketa, los apellidos y apodos de cada componente. Casi cuando se nos acabaron las cervezas y empezaba a amanecer, nos inventamos un concurso auspiciado por una compañía de discos imaginaria y generosa. Ganaron Asquerosa Viscosidad porque eran los más punks de todos. Solo eran tres, el cantante que no sabía tocar la guitarra pero la tocaba, le faltaban tres dientes, llevaba mohicana y le gustaba que le escupieran, se llamaba El Cacomanco. Era de Simondrogas. Su padre trabajaba en la Babcock. El bajista nunca sonreía, apenas se movía, podía ser el padre de la cantante de Los Punsetes, le hicimos llamarse Iñaki, sin más, muy serio, ni apellidos ni mote. No se sabía nada de él. Pero sabía tocar el bajo y lo tocaba como si fuera una guitarra. Una vez lo estampó en la cabeza de un punk que berreaba en la primera fila. El batería tenía psoriasis pero ni lo sabía. Se llamaba Troitiño, Emeterio Troitiño. Emeterio también se llamaba su padre y el padre de éste que fue el primero en dejar la pequeña aldea de La Coruña donde nació y creció toda la familia para venirse a trabajar a las fábricas del Nervión. Todo el mundo, por cierto, le llamaban Puto Gallego.
Tú emborráchate y luego pregúntale a tu amigo sobrio. Pero así, ahora, abstemio y en día laborable, no se me ocurren nombres que ponerle a las cosas. Así he tardado una vida en decidirme por el nuevo nombre que marcase un cierto cambio de rumbo en este blog meditabundo y desorientado. Al final, he elegido Fiasco Fiasco!, ¿por qué? Porque no suena a nada. Porque no significa nada. Porque estaba hasta los huevos y le dije estoy hasta los huevos no se me ocurre un puto nombre, y ella solo subió los hombros. ¿Y si lo llamo Fiasco Fiasco? ¿Fiasco Fiasco? Sí, con un signo de eso... de admiración al final. Volvió a subir los hombros. Adjudicado.
Pero tengo una última razón.
Pregunta de Trivial Weirdo:
¿Cúal fue la última canción que tocaron en la Sala Salada los Asquerosa Viscosidad cuando ganaron el Primer Concurso de Pop-Rock Local Juan Benito Borreguero?
Pues sí.
En fin. Que ya no hay más songs by songs y empezará a haber fiasco fiascos! ¿Y qué va a cambiar? Poco. Antes elegía un grupo por caprichoso y caprichosamente seleccionaba una canción que me gustara. Soltaba la chapa, colgaba la foto, ponía un vídeo. A partir de ahora, haré lo que me de la gana. En general, todo tendrá relación con la música, pero como todo es música, música para mis oídos, hablaré de lo que me de la gana. Eso es lo que cambia. Por lo demás, a esquivar trenes, acojonante.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Songs by Songs RIP

Desde Marzo que no escribía aquí, por dios, las canciones que se han podido componer desde entonces... No es que me tomara un periodo de reflexión a propósito, pero en todo este tiempo, algo, lo justo, sí que he reflexionado.
Agosto es el mes del año que menos me gusta.
Pero agosto parece un mes propicio para regresar. Si digo RIP, no es porque vaya a hablar del grupo de Mondragón, que podría, porque yo también me enamoré de la muerte desde el día que la vi y día y noche está en mi mente. No, es porque... es-el-fin. Es-el-fin. Si os la sabéis, deberíais haberlo pillado.
Es el fin de Songs by Songs que no del blog. Ya expliqué hace mucho tiempo que esto fue un proyecto caprichoso y que tal y que cual. Un proyecto que se quedó en nada desde el principio. Ahora, me propongo darle un aire nuevo, nada original, al blog. Quiero seguir hablando de música, pero no con el esquema repetitivo que seguía hasta ahora. No sé muy bien qué es lo que quiero, pero bueno, algo haré.
Y quiero empezar por cambiar el nombre, pero no se me ocurre nada que no suene manido o gilipollas o engreído o ridículo o retorcido. Y, probablemente, el que elija al final sonará a todo eso al mismo tiempo. Pero aún no se me ha ocurrido. En cuanto se me ocurra, empezamos por el principio, o, por el final, qué más da. Mantendré el dominio del blog como songsbysongs porque me da pereza cambiarlo, y, al fin y al cabo, supongo que los dos lectores que me quedan, fieles y testarudos (supongo) como no me merezco, ya tendrán el blog en sus favoritos, así que no va a haber mucho trastorno. Para los demás, los que aparezcan por aquí por descuido o desorientación, el blog seguirá siendo lo que ha sido un predecible y desechable agujero negro en medio de un universo de propuestas mucho mejores que ésta.
Como veis, sigo con mi melodrama particular.
Pero lo dicho. Pronto volveré, si es que soy capaz de ser capaz, con un nombre nuevo, un corte de pelo, y más oportunidades para hablar de música. Mientras tanto, lo dejamos, con ellos, sí, con RIP: