viernes, 30 de septiembre de 2011

How I Met Jimmy Holly Pommeroy - Part III











Even if it sounds bizarre, before they begun to jam I was conscious of everything around. That is why I decided to tell it in the present tense. After that, all is blurry. I’m turning to the past tense then.
Just in short: they jammed for about an hour. They didn’t even talk to each other. Just a few words that were necessary and enough. Let’s go, you go faster, I lost it, that was good guys. When they were done, my friend and I went outside to smoke a fig. He asked me if I had had fun. And I said I did.
We went for something to eat. They talked about stuff. I nodded. The bill was on me. We went to some place I didn’t know and we got some beers. They kept on talking about stuff. Me, nodding. The girl and the young guy were the first to go. Apparently, they were a couple. They both said goodbye to me. We went to some other place to get more beers. Everybody seemed to know the old black guitarist in that place. They kept on talking about stuff. Around one o’clock am, the bartender begun to sweep. We did not move. The bartender came back and he placed some more beers on the table. He sat with us. He changed the conversation.
- Who’s this guy then?
I smiled.
- A friend of mine.
Said my friend without even looking at me or at the bartender.
- You’re from France?
- No.
This was the first time that the old black guitarist seemed to be aware of me.
- No, he’s Spanish.
I nodded. They kept on talking about stuff. Some time before dawn we all finished our last beer and we went home. They all walked me to my car. Me and my friend we were walking together. The bartender and Jimmy the black guitarist were chatting some steps behind us. Before we got to the car, I broke the silence:
- Thanks for letting me see you guys playing tonight. It’s been great.
- I know.
- Are you a band or something?
- No, we are a gang. This is just an excuse. Every couple months we rob a bank or break into a house.
- I see.
- We only play gigs like a couple times every few months. We’ve never recorded a song. We don’t even have a name. So, I guess that we are a gang rather than a band.
- I see.
- These two guys that you met, Key and Cheesy, they both play in a couple bands. They play a duet as well. If you like music, I’m sure you’ve bought some of their albums even if you didn’t know they were there. Jimmy is just a long story to make you a summary now. And I have played the drums for a long time. When I was a kid I used to play with these guys who are now getting some good money in Europe, but I quitted it very early. Then I played jazz with some friends. Then I did my good job with all short of crap: heroin, alcohol, and all kind of stuff breaking the law. It was fun but tiring, if you get the irony. Like a year ago I went to this place to try to quit it. I met Jimmy there and he told me about these guys. Is that what you wanted to hear?
- I guess so.
- You don’t come now telling me that we are fucking good and that we should do something with this stuff. We all know that.
- And?
- We don’t give a crap about that.
- I see.
- It’s not that we are afraid of anything. It’s just that we don’t care about that. We are all happy now and here. That’s all, you buy it?
- You bet. I’m not here to understand it, it’s just your damned lives, and I’m not the one to start judging any of you.
- Good.
- But you’re pretty good.
- I know.
My car was there. We stopped. The bartender had disappeared and we didn’t even realize that Jimmy was close to us and he had been listening to us. I blushed and turned my head away. Just a second of release. When I looked back at him he was smiling. So I dared:
- How did you know that I was Spanish?
- Because I used to be as well.
I didn’t even ask. We said good night. I went into my car and I saw them walking away down the street. Next day, I could barely recall anything. It was all a matter of shiny pictures that kept coming whimsically to my head. And I seemed to enjoy it that way. But the music kept rolling on my head.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Deporte Olímpico


Enredando en el youtube, que debería considerarse algo más que una actividad, incluso algo más que un ejercicio, debería considerarse deporte olímpico, me encontré con este vídeo.
Es un vídeo personal y emotivo. Pertenece a la intimidad de la bajista de lo que fue Jonny Barber and The Rhythm Razors que ahora se han convertido en Jonny Barber and The Living Deads.
Dentro de poco, va a hacer un año de su primera gira europea, cuando los tres componentes del grupo visitaron varios países del viejo continente para dar un buen puñado de conciertos en salas pequeñas, con público entusiasta y una tras otra demostración de rock and roll del clásico, comprometido, intenso, sincero y bien ejecutado.
Se me ve el plumero, lo sé. Tuve la oportunidad de pasar con ellos dos de los días más intensos y activos de mi estática y pasiva vida. Aprendí bastante y disfruté más. Otro deporte olímpico. Y esa bajista que ahora protagoniza este vídeo junto a su abuela me dejó como recuerdo su eterna sonrisa, su curiosidad respetuosa e hiperactiva, y un recuerdo imborrable de como se tiene que tocar el contrabajo de pie.
Me permito colgar el vídeo aquí porque tiene libre acceso en el youtube y porque provoca sentimientos que superan el contexto más íntimo de la propia Symphony y me trae recuerdos de otros tiempos y de tiempos que, inexorablemente, están por venir. Me gusta el sonido del aire, sus voces susurradas, los silencios llenos de contenido, sus miradas, sus sonrisas y lo primitivo que suenan las cuerdas de ese contrabajo que durante unas horas de una calurosa tarde de otoño, Symphony me pidió que se lo guardara como si me estuviera pidiendo que me encargara de custodiar un preciado tesoro. Otro deporte olímpico.

Posdata / P.S.: Symphony, I guess that there are no many chances that you get to visit this blog and know that I loaded your video. If you do, know that I do it with high respect for such an intimate and personal experience, but let me tell you that it is such a good illustration of how music helps to bind us together that I thought it would be nice to show it to anybody who happens to visit this little spot.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Y Porco Bravo se bajó del escenario

Esta vez, no voy a emular a los plumillas de fanzine con chupa de cuero, porque no puedo, por mucho que juegue a hacer rimas ocurrentes. Si, al final, no fuisteis al concierto, muchos fueron por vosotros, porque el Antzoki presentó un aforo casi repleto para ver el estreno en directo del nuevo disco de Porco Bravo. Y, como era de esperar, no defraudaron.

Antes del concierto, alguno de ellos decía que no, pero estaban nerviosos. Nerviosos como solo se puede estar cuando pretendes dar lo mejor de ti mismo. Y lo hicieron. Y no caben reproches. Ni comparaciones. Las comparaciones son odiosas y recurrentes. Igual que hablar de las influencias, con las que también se trafica en el mundo de la música. El concierto del sábado en el Antzoki solo se puede comparar en una dimensión, la dimensión más privada y que incumbe solo al grupo del que hablamos. No sé cuántas veces les he visto en directo, pero discreparía conmigo mismo, si no dijera que ésta fue la mejor de todas. Porco Bravo superaron a Porco Bravo, y superarse a uno mismo es la única superación que merece la pena. Estuvieron más salvajes, urgentes, poseídos y directos que nunca, pero, en esa elevación a la máxima potencia, la música no solo sobrevivió, si no que superó, al espectáculo. Puedes enumerar los artefactos: la grapadora, el setlist en llamas, el confetti cayendo del techo, las bengalas, la bengala, los saltos en caída libre, los pogos, lo que quieras, pero lo que quedó por encima de todo eso fue el sonido que propusieron. Las guitarras enlazadas, el bajo repleto de fondo, la batería contundente, y la voz orujosa (porque los plumillas de chupa de cuero suelen usar aguardentosa y suena bien) del cantante.

Empezaron con problemas y terminaron como saben, con un bis que nunca lo fue y que rubricó un concierto que probablemente superen pero no habían superado hasta ahora, a mi humilde parecer.

Por lo demás, puedo jugar a crítico musical y hasta a cronista de sociedad y apuntar que estaba allí la piara entera y media ciudad fabril, pero eso está de más. Aunque quizás no lo esté. Hace años que Barakaldo disfrutó de su espacio deslumbrante en la historia musical más localista. Ahora, cuando el trono parece desalojado, puede que Porco Bravo haya conseguido volver a reunir el espíritu musical de una ciudad que siempre vivió despegada de las corrientes más convencionales y comerciales. Dicho de otro modo, si antes todos sabíamos quién era Parabellum o cantábamos a coro las historias grises de la ría, la policía y la heroína, ahora quizás vayan a ser ellos quienes reúnan el desencanto de una nueva crísis que aún no ha tenido su repertorio de himnos musicales. Quizás eso también sea mucho decir. Y una equivocación en sí misma. Porque Porco Bravo hace rock y el rock es una energía que no necesita de coyunturas sociales para tener nervio y fuerza. La misma palabra coyuntura chirria en esa frase.

Esta crónica chirría de principio al fin, y eso que aún no he escrito ni una sola falta de ortografía que yo sepa, ni una sola errata tipográfica, y mira que era difícil conseguirlo porque, vosotros no lo veis, pero yo estoy tecleando con solo cuatro dedos tiesos, los cuatro dedos que necesito para hacer los cuernos que empecé a hacer el sábado y aún no he conseguido quitarme de la mano.

sábado, 24 de septiembre de 2011

El Porco Bravo se sube al escenario


Aún estáis a tiempo. Si no tenéis mejor plan para la noche de hoy, aún podéis apuntaros a la fiesta que Porco Bravo organiza en el Kafe Antzokia de Bilbao. Dicen que el concierto empezará a las 9:30 pm, pero luego ya sabes tú, primero hay que mojar el gaznate y hacerse de rogar. Cuando terminará, es aún más impreciso. Primero, Lobo Eléctrico calentará el escenario, avivará el fuego hasta dejar unas brasas perfectas para que se tueste el Porco. Por dios, por dios, por dios. He matado a Dios, y mira que soy malo yo emulando a los cronistas más rockeros. Olvidad lo del fuego, las brasas... Tened piedad. Id a ver como los Porco Bravo presentan en directo su último disco que han elaborado con dedicación y esmero. Un buen sonido, guitarras subyugantes, Manu mejor que nunca, y muy cercanos al rock and roll más puro y añejo. La invitación del GPS para hoy era mucho más partidista y exagerada, pero no se quedaba muy lejos. Yo me propongo ir y sobrevivir. Siempre hay que seguir apoyando a los maravillosos grupos locales que ya no se encarga dios de salvarlos. He matado a Dios. Nos vemos allí.


viernes, 23 de septiembre de 2011

Connan (and The) Mockasin (s)


Ya no sé si es "y los" o es solo él en singular. Connan Mockasin, Connan and The Mockasins, no sé, no le conocía hasta ayer. Ni puta idea de que había trabajado con Mystery Jets, con Late of the Pier, con Pete & The Pirates o con The Veils, a los que si conozco, porque también ha colaborado con Lawrence Arabia, Warpaint o Micachu & The Shapes y a esos no les conozco. No conocía a ninguno, hasta ayer. Que es como decir hace un par de horas, o la semana pasada.

7:15 de la mañana. Plácidamente dormido. Alguien me enreda en el pelo.

-Ey...

-Mmmm...

-Son las 7:15

-¡No jodas!

Me levanto de golpe, me ducho de golpe, me visto de golpe, cojo las cosas de golpe, cierro la puerta de golpe, corre de golpe en golpe, llego al garaje a trote, saco el coche y acelero. Ya voy a tener todo el día torcido. Sí. Y como no me concentro, apago Radio 3, y pongo el mp3. Elijo Connan Mockasin. No lo recuerdo muy bien, pero tengo un leve recuerdo de que la primera escucha fue prometedora.

A la segunda canción, por inanición, voy perdiendo la atención. Piso el acelerador. Me voy perdiendo en el sesgo que dejan las luces de los otros coches. Y, de repente, suena una canción inocente, inquietantemente infantil, hipnótica. La pongo una y otra vez. Llego a Altube y la niebla cubre la colina, pero no importa. A esa altura del camino, ya estoy poseído. Ni tan siquiera bajo el volumen cuando la chica de la cabina requiere mi dinero y sueño que todo el movimiento del peaje se detiene y trabajadores, clientes, la policía, todo el mundo se pone a bailar una coreografía al ritmo de "Sneaky Sneaky Dog".

Ya se me destorció el día.

Se me puso derecho.

Recomiendo todo el último disco the Connan Mockasin, y toda su carrera anterior, aunque la ignoro. Y recomiendo la versión producida y editada en su último disco de esta canción. Éste es el mejor directo que he encontrado en el youtube.com, pero no mejora la versión que yo escuché, aunque quizás fue porque conducía, porque la nieve era espesa, porque llegaba tarde, porque estaba el ánimo para rumbas.

No me lo puedo creer... pero es así



Estaba esta mañana recogiendo la ropa del colgador. Y la he recogido. Si estaba colgada es porque antes estuvo sucia y si estaba sucia es porque antes me la había puesto y si me la había puesto es porque aún existía. Existe. Aún la guardo. Estaba esta mañana ahí colgada en el colgador. Al viento. Ondeando. Porque ondea. Porque cuando me la compré pesaba veinte kilos más.



Estoy hablando de una camiseta. Una camiseta gris con el careto impreso de James Hetfield, Kirk Hammett, Lars Ulrich y Jason Newsted. Una camiseta gris con la parte de atrás repleta de las fechas europeas del Poor Touring Me con el que Metallica repasaba su último disco, Load, por allá por 1996.



Tenía 20 años. La mitad de mis amigos eran punkies, la otra mitad heavies. Esa mitad me comió la cabeza. Compramos la entrada y quedamos de madrugada en la plaza Zabalburu de Bilbao. Recuerdo empezar a beber en una plaza interior, salir corriendo porque la policía estaba persiguiendo a alguien que no éramos nosotros pero en el mismo sitio. También recuerdo que en el autobús el televisor ponía vídeo tras vídeo de música heavy mientras un presentador, presuntamente en inglés, anunciaba los vídeos. Mis colegas me pedían que le tradujera. No le pillaba. Al final, me di cuenta. Estaba hablando en alemán, no en inglés, y yo empezaba a estar pedo.



Pribamos junto al velodromo. Todo estaba oscuro. Lleno de gente. Quizás fue mi primer concierto de grandes multitudes. Todo parecía excitante.



El resto se rememora rápido. Por internet, se encuentran los vídeos del espectáculo pirotécnico, el teatro apocalíptico que los Metallica repitieron en todos los recintos cerrados de esa gira. Sonaron las canciones del Load. Recuerdo el For Whom, puede que hasta el Nothing Else, y casi seguro el Master of. Pero todo se ha ido perdiendo, menos esa camiseta.



Una camiseta con 15 años de antigüedad. Enorme, agujereada, dada de sí y raída por los extremos. Una camiseta que recuerdo ponerme al día siguiente del concierto, y al siguiente, para ir a la clase teórica en la autoescuela. Tenía 20 años, me sobraban 20 kilos, me faltaban 20 primaveras. Apenas reconozco al tío que llevaba esa camiseta por primera vez. Pero ahí estaba, colgada en el colgador esta mañana. No me lo puedo creer... pero es así. Aquel era yo, y algo tiene que quedar. Eso es lo que parece seguir diciendo esa vieja camiseta.

jueves, 22 de septiembre de 2011

How I Met Jimmy Holly Pommeroy - Part II



Behind the door a neglected garden is taking the backside of an industrial building. The patio is deserted if it isn't for a small pile of debris that we leave aside. The building is this tall wall of red brick with dirty windows in groups of three. The back wall, the one closing the patio, is just an unresolved slope of bricks giving to the scene the feeling that you better turn back and forget about getting in. But there is a door. And from that door a barely perceptible breath of harmony is coming like an enchanted anthem. He does not hesitate but stops before opening this new door:


- Just be friendly and aloof, don't make me regret this day.


And I just say yes with my head.

Remember when somebody invites you to a secret party and they ask you to close your eyes so then when they tell you to open them again you barely see nothing and the light is blinding your eyes. More or less, that is what happens. I need some seconds to restore my visual skills. And when I do, I realize that something is clinging. That the harmony did stop. That I seem to be the reason why the time has been frozen in an instant of pending uncertainty.

I catch them looking at me. Right in front of me, my friend, I don't even know his name, is getting his place behind the drums. He is talking as if he didn't care about his own words:


- He's just a friend. He's gonna stay quiet and responsible. He's coming from someplace in Europe.


I nod again and take some steps back and find some sort of empty table and sit my ass on it while I say hi to this bunch of people looking at me. To the right, one very slim guy, with a thick and long beard is staying stiff with a shiny bass on his hands. To the left, this pretty lady with long black hair but an unfriendly look didn't move from her stoll behind some sort of keyboard. And then is him, just close to me, resting his back on an iron pillar. He is sitting on some sort of wooden bucket. He is big. And old. He has a guitar he's resting on his lap. He is smiling. He has this rounded face with sparky eyes and a woolen hat.

I felt like he is checking on me. But it feels good. And he gets bored very quick. He's the first to talk.


-Anyway...


He has once of these voices that seem to come from a very old place.


- ... let's keep on shaking that crap.


And then it all starts. And some where in the way I close my eyes.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

How I Met Jimmy Holly Pommeroy - Part I




We began drinking beers like an hour ago. Now he says that he needs to go and I smile and nod. Well, true, I thought it was going to be a long night, but it seems it's gonna end right now. He turns round and starts walking and I do the same but in the opposite direction. I hear my name. I hear my name in a language that makes it sound funny and he is calling me back.
- You wanna see something real?
- Something legal?
- As legal as music can go.
An hour ago I didn't know what I was doing in this silly city so I went to get some booze. I turned a corner, or the same corner again, and some music that I like was coming from a bar. It was dark and smoky so I went in. He asked if I could lit his cigarrette and he began to talk. He was nice and chatty and I am a good nodder so it all went pretty well. He seemed to need somebody to listen to him and I just needed someone who made me feel like this city wasn't a virtual space full of holograms.
Now he stops in front of a door that gives some sense to a long and moist wall we have been following for a few minutes. Before that, we walked for about half an hour. First, we left the downtown behind, then the suburbs to the right. Now we are nowhere. Or that is how I am feeling now. He lits a cigarrette and smiles:
- I hope you walk me back to my car because I have no idea where we are right now.
- You better smoke now. In there, there is no smoking.
- I see.
And I lit me one. Something is going on and I know because the closer we were coming to this place, the less he was talking. I was doing all of it and I was starting to feel weird. One more example:
- So, then... Here we are. What's all this about then? You won't be a member of a gang or something like that?
Guess he smiles but I can't see it because he is kicking the butt and he has started opening the door.
- Let me show you my gang, man. And just one little thing, you smile, you nod, you listen to us and never say a word, lit a fig, cough or fart. The rest is fun.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Frases hechas del mundo del fútbol


Quién sabe, quizás a partir de ahora, lo de que soy guapo, rico y buen jugador se convirte en una frase hecha en el mundo del fútbol. Pero ya había unas cuantas antes: son once contra once, dependemos de nosotros mismos, la lotería de los penaltys, si perdonas, lo acabas pagando... Y una de ellas es esa máxima que con distintas palabras, viene a decir que bendito problema es para los entrenadores tener a todos sus jugadores disponibles, sin ningún lesionado, y no poder evitar los quebraderos de cabeza para elegir a once.
Aún no he terminado de leerlo, estoy en ello, pero ya puedo avanzar que el libro de Álvaro Heras Gröh sobre la historia de la música popular en Bilbao es una lectura muy recomendable. Una de esas frases hechas del libro de Heras Gröh que se ha quedado grabada en mi cabeza es la idea de que hasta principios de este siglo era difícil disfrutar de la música en directo en Bilbao, pero que desde finales de los 90 en adelante, la proliferación de conciertos ha llevado a Bilbao a los primeros puestos en volumen y calidad de propuestas en el panorama nacional.
Y acabo de darme cuenta de que no hay duda de que es así. Y cuento: el último fin de semana de Septiembre, el primero de Octubre, tenía pensado acudir al DURANWOP, el festival organizado por The Walk On Project, un proyecto inusual del que es aconsejable que recabéis información. Tenía ganas de ver a The Whybirds, Elliott Murphy, Steve Wynn o JC Brooks. Tenía ganas de volver a ver a The Right Ons o a Smile. Tenía ganas de descubrir a Little Fish en The Grave Yacht Club. También tenía ganas de saber cómo son ahora los M-Clan, después de tantos años desde que con unos veinte años o así le pagué la voluntad casi al propio Tarque para que me dejaran verlos en un garito ya perdido de Barakaldo. Eran otros tiempos.
Pues no voy a poder ir hasta Durango para asistir al DURANWOP, al menos, no voy a poder ir el sábado porque tengo un compromiso ineludible. Eso me obligó a mirar otras posibilidades, bien para el mismo sábado, pero sobre todo para el viernes. Y ahí me di cuenta de que Heras Gröhl tiene razón y también me di cuenta de que tengo a todos los jugadores disponibles para jugar el derby.
Porque, a saber, entre el 30 de Septiembre viernes y el 1 de Octubre sábado, puedes optar por ir al DURANWOP si no tienes "compromisos ineludibles" o ver a Los Carniceros del Norte en la FNAC, a Cápsula junto con los potentes Maha y Wires Under Tension, a Torture Squad si te gusta el death metal, a Vetusta Morla con Eladio y sus seres queridos, a Eric Sardinas a 70 kilómetros de Bilbao, a Delorean o a Marah, y Marah en concierto gratuito. Todo eso el viernes. El sábado, con abono, puedes repetir a los pies del Amboto. Pero, además, puedes ver a Split 77 en Zorroza,los madrileños MiniMoon en la FNAC, The Pinker Tones en Bilborock, Sr Chinarro en Donosti, o al bluesero Felix Slim que también anda por Bilbao el viernes. Y si no habías tenido suficiente, el domingo, que es día de guardar, puedes ponerle la guinda al pastel con Kitty, Daisy & Lewis en el Kafe Antzokia.
Visto lo visto, creo que nos quedaremos con un doblete el viernes, probablemente los Carniceros a media tarde y después visita a Bilborock para ver a Marah, que ya será la tercera o cuarta ocasión. Una buena delantera, ¿verdad? Con estos dos, seguro que ganamos el derby, a pesar de que perderme tantos conciertos, vuelva a recordarme que, como se suele decir, lo peor del fútbol son las lesiones.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Discoteca caprichosa: Paniks

Bueno, no, mejor terminamos en casa, que no me apetece andar ni hacia atrás, como el Karramarro.

Discoteca caprichosa: Cancer Moon

Y por toda la orilla hasta Bilbao, y con uno de los más grandes, lo dejamos. Cierra la discoteca caprichosa hasta siempre.

Discoteca caprichosa: Flying Rebollos

Y de Halifax, a Portugalete, aunque lo que más cuesta es el viaje en el tiempo porque me olvidé el Delorean en Zarautz.

Discoteca caprichosa: Sloan

De Parabellum a Sloan solo hay dos paradas de metro. De Barakaldo a Halifax igual hay que hacer algún trasbordo.

We're in the world
I'm gonna get it together
Telling the girl
I'm gonna make it all better
But I don't know how I'm going to
'Cause I don't know what
she's going through
But I know that she is the thing for me
'Cause she means what she says
And she says what she means
What is the word?
It's like you don't even know me
Haven't you heard?
This sort of thing is below me
But I don't know what I'll stoop to
Have you got another jump I
can hoop through?
[ Find more Lyrics on http://mp3lyrics.org/K2Vw ]
Now I don't know that
she is meant for me
'Cause she means what she says
And she says what she means
When she says I'm mean
Does she mean what she says?
And she says what she means
And she means what she says
And she says what she means
And she means what she says
Whenever you want me
Whenever you need me
I know that you're angry
You know that I'm sorry
But this situation
Has come back to haunt me
Whenever you need me
Whenever you want me
Whenever you want me
Whenever you need me
Whenever you want me
Whenever you need me
Whenever you want me



Discoteca caprichosa: Parabellum

Nos vamos a la margen izquierda. ¿1991? Tenía 15 putos años. 15. Bronka en el Bar. Después vendrían las noches interminables en El Patio. Por mucho que corras hacia adelante...

Discoteca caprichosa: The Elected

Seguimos en la costa oeste de los Estados Unidos de América. Pregúntame y te diré que si me gusta es porque me rejuvenece sentirme triste, porque la agonía no genera energía, y la melancolía es infinitamente inútil, pero siempre se aprende de lo que es inútil e infinito.

If my senses fail, stay with me 'til they go
'cause I don't want to be alone.
Greetings in Braille, they'll describe everything,
colors aren't everything.
And if you see me down at the liquor store,
please don't tell my dad.
And if you see my dad down at the liquor store,
don't tell me anything at all.
And the people you brought
are just drainpipes bringing trash to the ground.
And the memories are just picture cards,
one night stands and breakdowns.
And you were cold, tired and old as you'd ever looked that night.
And we were warned, yeah.
We were warned not to stay out too late.
But some things were worth getting in trouble for.
So now that you finally failed
just like you said you would, down to the last detail.
Well, if living's such hell, here's to your dying days.
You won't have to be afraid.
And the heroes you met were just fiction,
yeah, with higher expectations.
And your friends grew up faster than you got successful,
told you to keep it up. Good comes to those who work.
And the stories they told you were true, babe.
Your mom really went crazy.
But that doesn't have to be you.
No.
And I miss Tara and Melissa, Allen and John.
And you'll never have friends like you did when you were young.
But our bodies were pulled away and swept out to the sea
and I'd call and say hi if I thought you'd remember me.
cause some things are worth leaving old memories for.
If my senses fail, stay with me 'til they go
'cause I don't want to be alone.
Greetings in Braille, should describe everything
'cause you can't see anything from here.
From here, you can't see nothing at all.

Discoteca caprichosa: The Drones

Durante varios meses hace varios años esta canción me tuvo obsesionado. Las horas muertas del viernes después de la siesta son las mejores horas para jugar a la discoteca caprichosa. Empezamos en Australia.

Standing on the deck watching my shadow stretch
The sun pours my shadow upon the deck
The waters licking round my ankles now
There ain't no sunshine way way down

I see the sharks out in the water like slicks of ink
Well, there's one there bigger than a submarine
As he circles I look in his eye
I see Jonah in his belly by the campfire light

See the albatross up in the windy lofts
He gets to beating his wings while he sleeps it off
I hear the jettisoned cries from his dreams unkind
Gets to whippin' my ears like a riding crop

The captain once as able as a fink dandy
He's now laid up in the galley like a dried out mink
He's laying dying of thirst and he says or I think
Well, we're gonna be alone from here on in

Well you are all my brothers, and you have been kind
But what were you expecting to find?
Now your eyes turn inwards, countenance turns blank
And I'm floating away on a barrel of pain
It looks like nothing but the sea and sky remain

I sing na na nana nananana na
Na na nana nananana na

A harpoon's shaft is short and wide
A grappling hook's is cracked and dry
I said, why don't you get down in the sea
Turn the water red like you want to be?

Cause if I cry another tear I'll be turned to dust
No the sharks won't get me they don't feel loss
Just keep one eye on the horizon man, you best not blink
They're coming fin by fin until the whole boat sinks

Fin by fin
Fin by fin
Fin by fin by fin by fin

Yo soy Julio César


Ando leyendo y he leído sobre ellos. Uno. Dos: hace unos años, echando unos litros, descubrimos que quizás era Yo Soy Julio César el primer concierto que vimos. Calculamos, puede que tuviéramos trece años. Tres: los volví a ver hace un par de años. En Bilborock. Se les veía distendidos y se veía a mucha gente a la que hacía años que no veía. Cuatro: ya quemaron a marijaia.