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Entradas

Mostrando entradas de junio, 2016

Deuce

Había pensado empezar la entrada hablando de la señora McArrow. Yo esto no lo viví, me lo contaron. Era la casera escocesa que nunca sonreía y siempre cobraba, quisieras o no quisieras pagar, al final de la semana. Todos los fines de mes, volvía el domingo de misa y servía a sus huéspedes haggis para comer. Un día se pasó con el sauternes y en la sobremesa les contó cómo sacó a su marido del calabozo metiendo una ganzúa dentro de un haggis. Tanto se le subió el vino dulce que terminó su  historia con una frase picante: "Esa misma noche concebimos a nuestro hijo y a la mañana siguiente, cogimos el barco para América. Archibald era un hombre de verdad".
Los Haggish son una banda de verdad. Tan rotunda y bien rellena como la morcilla escocesa de la señora McArrow. Eso lo sabe, desde el 94, todo el mundo al que le guste el punk-rock. Y si no lo saben, acabarán aprendiéndolo. Alguno lo aprendió ayer en El Tubo.
Yo reconozco que los había oído, pero aún no había tenido el gusto …

Vitoria-Gasteiz, 18 de Junio de 2016, que sigue rimando un día después

Siempre me ha gustado un tío que se llama Paul Gilroy. No lo conozco. Si te soy sincero, no me he leído ninguno de sus libros enteros. También James Clifford y Routes. Me gustan sus teorías, o, al menos, lo que creo entender de ellas. Tal y como los entiendo yo, durante mucho tiempo (y hablo de siglos, que me estoy poniendo humanista) nos empeñamos en definirnos por categorías muy fijas, poco flexibles. O eras cristiano o eras judío. O eras negro o eras blanco. O eras de aquí o eras de allí. Abolengo y heráldica. Después, con los tiempos modernos, la cosa se complicó que no veas. Ya no te podía definir solo la iglesia, tu lugar de nacimiento, tu linaje... Te definían todos esos y muchos otros aspectos que ni tan siquiera parecían pertenecerte ni eras capaz de entenderlos. Somos sujetos alterables, complejos y caprichosamente paradójicos. Somos de donde somos y también de a donde vamos, de donde vinimos, de donde nunca fuimos pero siempre quisimos ir. Es lo que en inglés definen con d…

Vitoria-Gasteiz, 17 de Junio de 2016, que rima

Debajo de un toldo, esperando a que Edurne salga del albergue mientras llueve y pasan dos tíos con cara de no haber dormido aún. Uno le dice al otro: - Yo, tío, puedo estar un año, dos, sin drogarme ni beber. Pero es que luego me lo pide el cuerpo. 
Una habitación de hotel tan grande como mi casa. Tras cientos de intentos para captar la red wifi (waifai, dude), nos sentamos en el sofá para ver la entrevista a Ojete y Calor en Latemotiv. ¿A quién se parece Calor? El doble de Calor, en la carpa, a las cuatro de la mañana, me mete la mano en la bragueta y luego se marca un Joachim Löw. 
Horas antes, al ir a pedir, me toca la esquina por la que cae todo el agua y yo me fijo en el tío que está pidiendo a mi lado. Cansado, serio, pide dos katxis de cerveza. Tiene las manos sucias, manchadas de pintura seca. 
- ¡Rick Astley! Yo me lo trago todo. 
Los ponchos coloraos. Los bocatas de tortilla. Las tejas de chocolate. Los garajes con luces que se encienden a tu paso. Paso. 
Diez minutos para…

Australianos por el Pano

Voy a hacerlo ya porque si no, no lo hago. ¿De qué hablo? Kim Salmon. En el Panorama Pub. Vamos a contarlo ahora, cuando, seguro, a alguno aún le dura la resaca, porque yo voy a estar parecido este fin de semana y no prometo que recuerde lo que ya he empezado a olvidar. 
No es que hiciera trabajo de campo antes de ir a verlo, porque eso quedaría patético, y más aún confesarlo aquí, pero hace poco le leí definir el punk. Escribía para Double J y me topé con el artículo por pura casualidad. Esto es lo que decía Salmon:
"Punk? It’s about bullshit and pretentiousness. It's about no pretences. It’s about the formula, but it's about experimentation. Sometimes it's inarticulate, sometimes it's poetry."
Hoy no juego a trujamán. Creo que se entiende. Y lo cito porque, en parte, es un vistoso resumen que sirve para ilustrar el concierto que ofreció el australiano ayer en Barakaldo, un lugar, en muchos sentidos, y como tantos otros, tan aislado del resto del mundo co…

BafFAST, too fast

Se iba a cabrear Bo Diddley, quien decía aquello tan versioneado de que no se puede elegir un libro por la portada. Una vez me compré uno solo por que me gustaba el título. Era de Javier Marías y yo aún no tenía la mayoría de edad. Por ahí está: ya no me gusta el título y aún no lo he leído. Se iba a cabrear Bo Diddley porque las cosas hay que tomárselas en serio y no se puede elegir al tuntún ni escribir al runrún. Y por eso no iba a haber crónica. Pero la hay. La hay porque de mayor yo quiero seguir siendo así: inconstante, tornadizo y contradictorio. El domingo hubo dos conciertos y no hubo ninguno. En los dos estuvimos de cuerpo presente, por breves instantes, incapaces de absorber la música como comúnmente lo hacemos. Primero, nos presentamos en familia para ver a Brand New Sinclairs moldear su repertorio con la audiencia en la consciencia. Y es que en lo que antes se llamaba la Campa del Pito y ahora no sé cómo se llama, allí donde, antiguamente, se montaba la plaza de toros en…

De Portland a Bilbao y BIME porque me toca

Yo estoy un poco mayor ya para festivales, sí. Sé que suena patético decirlo, pero cada vez me apetece menos. Hubo un tiempo en el que, por qué no confesarlo, la yerba seca, las tiendas de campaña, las colas para pedir un katxi, las saunas comunitarias bajo las carpas patrocinadas... todas esas chorradas me animaban el verano. Hasta me dejaba las pulseras de tela puestas. Que sí, que era así, que soy así, supongo.  Flipé en directo con conciertos y estilos musicales de los que ahora renegaría no por chaquetismo estético si no porque, sinceramente, ahora me entra urticaria. Tampoco es que fuera al Sónar o festivales por el estilo, con todos mis respetos. Las guitarras, la distorsión y esas cosas también estaban presentes en aquellos días. Lo dicho, no reniego de ello, pero miro hacia atrás y algo raro sí que me veo. Tengo grandes recuerdos de alguno de ellos, siguiendo con la sinceridad: Brian Wilson, Edwyn Collins, los primeros y frescos Franz Ferdinand, Los Enemigos, Imelda May, The…