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Mostrando entradas de julio, 2016

Capítulo 1: La canción de la luna muerta o por qué tenéis que ir a ver a RF

Anoche nos pasamos por El Tubo y hasta hubo taconeo en el tablao. Juantxo, Konradín y Paco andaban buscando el anillo de compromiso en el televisor, hablamos de Last Fair Deal y de canteranos del Málaga, de las fiestas de Baraka y de Motril de la Frontera. De esto último deberíamos haber hablado porque, como queda comprobado, habría quedado muy bien para que yo cerrara la frase con una rima asonante, exterior e interior, pero no lo hicimos, entre otras cosas, porque Motril de la Frontera no existe. O bien hablas de Motril, o bien de Jerez de la Frontera, o de los kilómetros que las distancian. Creo que ni tan siquiera es asonante porque la sílaba no es acentuada, pero... ¡la ostia, tío!, déjalo ya. Estuvimos en el Tubo ayer y punto y había poca gente porque había poca gente por el pueblo, que eran fiestas en Retuerto, San Ignacio y también lanzaban chupinazo en ese territorio móvil, expansivo e irreal, que llaman operación salida para alegría de la Dirección General de Tráfico y las …

Perorata en do menor, con nombres propios y betún al por mayor, para cerrar las fiestas sin patrón

Advertencia (en lugar de posdata): esta entrada es larga y pomposa, abstenerse aquellos a los que ya les parezca exagerado lo que he escrito otras veces. Podéis pasar directamente a la última frase y ya habéis leído el resto, pero resumido. Los que no tenéis arreglo, allá vosotros, luego no me vengáis con cuentos que he puesto advertencia en lugar de posdata.  

Alguien debería proponérselo. Sería una idea cojonuda y siempre podría decir que yo la tuve antes. No, en serio. Un festival distinto, un poco al estilo del SXSW, pero no igual. Conciertos en pequeños locales, de aforo mediano, en la calle, en la estación de trenes, a distintas horas, sin avisar, en algunos casos. Una semana de música en directo, sin grandes patrocinios, ni stands de publicidad. Acompañado, si ya queremos flipar, de conferencias, cineclub, cursos, tertulias, una feria y hasta un rally-poteo si quieres. Nada de mascotas, ni entidades bancarias, compañías telefónicas o cervezas de grifo. No habría horarios orde…

Diablo Cuney

Pues sí, Mudhoney y todo lo que tenía muchos watios y proteínas en los 90. Incluso lo que nos llegaba vía Getxo: Cujo, Inquilino, esas bandas. Y más: la espesura y aspereza australiana. The Drones, por ejemplo. Mucho volumen, mucha distorsión (hasta un dunlop de esos para hacer wah) y un batería que tenía el día bueno, porque anda que no ha atizado con gusto y nervio. También han hecho versiones. El "20th Century Boy" de T. Rex no ha sonado mejor que con Bolan en el 73 porque eso es imposible pero no ha estado nada mal. Y, no sé, poco más. No parece que estos cuatro tíos (cinco a veces, el teclados iba de público a miembro en lo que yo tardaba en darle un buche a la cerveza) empezaran ayer a hacer música. Parece, además, que tienen buenos gustos musicales y que saben deglutirlos para regurgitarlos luego. Y creo que este es, definitivamente, un buen final para la parte seria de esta crónica: con los verbos deglutir y regurgitar me pongo a la altura de la mejor literatura de …

Putakaska

Media tarde soleada y La Kontra está probando sonido. Lo hacen con "Las paredes" de Parabellum, mientras los niños juegan en los columpios, las comparsas hacen la sobremesa en Los Hermanos y hay cola en el puesto de helados. Un par de días antes, al pasar por un bar del barrio, me sorprende oír el "Bugi Kojonudo" de Distorsión, mientras adolescentes inconscientes juegan al balón y comen pipas y dos perros se olisquean el trasero porque sus dueños aprovechan para hablar de los fichajes del Barakaldo. El viernes, finalmente, Oli empieza con "bajando por la ría, veo..." Y ya está: cerramos el círculo. En tres días, acordes y estribillos gratuitos, que pasan desapercibidos, pero te cuentan la historia de tu pueblo con letra pequeña y sin ganas de dar lecciones. Miro a mi alrededor y pienso cómo sería esto en su tiempo, cómo sería aquel "Verano'86" cuando yo tenía diez años y no podía adivinar nada de todo esto.
Precisamente en esa canción, que,…

TurboFuckers

Bien, bueno, me siento como Amy Winehouse en Belgrado. No quiero cantar, de verdad, tíos. Me iría a mi casa, pondría Teletienda y me pasaría todo el día viendo cómo cuando respiro se hincha y se deshincha mi barriga. No estoy yo muy rockanrolero hoy. 
Ayer, sí. Ése es el problema. Entré en el Cuervo y fue como si existiera la sinestesia y pudiera oler los colores, ver los aromas, y todo olía, sabía, se percibía como simple y puro y prístino rock'n'roll. El anagrama de la banda, la bandana pachuca del bajista, los parches del guitarrista, sus poses, los tatuajes, sus letras, las glosas entre canción y canción, el respetable... y, por supuesto, claro, las canciones. Puro y prístino rock'n'roll. Si esta banda consiguieran que la RAE les otorgara el dudoso honor de entrar a formar parte de sus orondos diccionarios, una de las acepciones debería decir simplemente que TurboFuckers significa y funciona como sinónimo de rock'n'roll. Puro y prístino que ya lo he dicho …

Los Pirris

Petao.  Los veteranos al fondo, como si nos hubiéramos tomado en serio esa frase tan de película que pide que se salven primero las mujeres y los niños. Niños, no, pero savia nueva, sangre fresca, relevo generacional, llámalo como quieras, ya había ayer en un Tubo... Petao.  (Cuando leas Petao tienes que echar la cabeza para atrás y llevarte la mano derecha a la entrepierna para rasgarte la bragueta mientras la izquierda sostiene un mástil imaginario. Haces el punteo en el aire y regresas la cabeza para adelante como si fueras a seguir cantando:) Pe-tao! (¿Lo oyes?) Los Pirris se mantenían en equilibrio sobre el escenario, bien ordenados y peripuestos, hasta que empezaron a sobrar las camisetas. Pedían más cerveza, interactuaban con la primera fila, se buscaban las cosquillas y afinaban todo el rato. Cuando entramos ya estaban probando. Estuvieron a punto de empezar pronto y acabaron empezando tarde. No consiguieron, sin embargo, que aquello funcionara bien del todo: las voces las tr…

Los Plomos

Southern Lights

Lo novedoso, quizás, fue que el concierto era al aire libre. Esto tiene su cosa. Se empezó con el cielo lucido, la luz vibrante y mucha gente alrededor. Se terminó justo cuando empezaba a llover y no hubo bises ni tiempo para sacar el paraguas. Entre la calma y la tormenta, los Southern Lights se dedicaron a hacer lo que saben: música, claro. 
Con canciones ajenas y mucho virtuosismo, lo más llamativo es que hagan lo que hacen sin entrenamiento ni instrucción. Lo dijo Gonzalo Portugal en algún momento, que aquello era casi un ensayo. Tanto el batería Aritza Castro, protagonista del día incluso para sus compañeros, como el ya mencionado guitarrista y cantante, tienen otros proyectos. De hecho, luego nos chivaron que Last Fair Deal está a punto de sacar nuevo material y empezamos a segregar saliva y jugo gástrico. Además, el Rúa, bajista que faltaba por mencionar, tiene este próximo sábado la tarea de revivir a los Tupanca Corral, en un concierto que, probablemente, nos perderemos pero…

The Ribbons

No pienso hacer ni una sola coña, por mucho que rime, sobre el grupo vocal femenino de los años 60. Yo también he escrito The Ribbons en el buscador de imágenes de google y me las he encontrado en los resultados.

Era curiosidad. Después del concierto de ayer, me dio por averiguar más cosas esta mañana, mientras fumaba y bebía café como si fuera lo último que fuera a hacer en esta vida, y por eso me puse a jugar con buscadores de internet. Ya sabes, como las vecinas del pueblo cuando llega un forastero. Que quién será, que de dónde vienen, que de quién son. El tío ese que se llamaba como yo y le echaron del colegio lo explicaba en El guardián entre el centeno, que los libros buenos son esos que después de leerlos te apetece coger el teléfono, llamar al tío que lo escribió, e invitarle a unas cañas para charlar un rato. No sé si llegó a tanto lo de ayer, pero, por lo menos, curiosidad (y resaca), sí que tenía esta mañana. 
Los Ribbons sonaron bien. Muy bien. Buen sonido, bien trenzado.…

Paniks

Esta mañana ha costado ir a currar. Pero he currado. También he vuelto ya. Y aquí estoy, tú, en el sofá de casa. Solo. Y qué. 
En julio, los domingos sin fútbol pero con conciertos en directo tienen más peligro que un gilipollas charlatán delante de un teclado ergonómico. Para inspirarme, he encontrado, detrás del mueble bar, el The Dead Tapes que los Paniks grabaron, en split, con Jesus Racer Rockandroll Trio. No me inspiro para nada, pero, por lo menos, estoy haciendo ejercicio. La cara de los Paniks apenas dura seis minutos para tres canciones. Cuando terminan la versión de Los Saicos, me levanto, y vuelta al principio. Aún no he empezado a hablar del concierto de ayer y ya me he levantado media docena de veces. Al final, ja, voy a hacer abdominales, je.
¿Sabes cuando estás viendo un concierto y te dices en silencio, cómo coño se mantiene en pie este puto edificio? Te fijas en que el bajista se fija en el guitarra rítmico y el batería en el bajista, como si estuvieran siguiendo un…

Gran Tío

Y seguimos al lío, pero, si se me permite, empezaré al revés. Dejadme que mencione a los que no vi ayer, porque fue entrar a El Tubo y caerme la bronca. Siento, lamento (flagélome) no haber podido asistir al concierto de Magnetico Grupo Robot, igual que debo empezar a investigar qué me pasa a mí con los 2lería. Van tres seguidas que me pierdo, si no cuento mal. Tres ocasiones perdidas, pero qué se le va a hacer. También me perdí a Audiencia Nacional y ¿a quién más? A Los Roñas, que no son una leyenda urbana, existen; y a Guerrilla Urbana, que también existen, aunque lo hagan una hora antes que nosotros, y viajaron ayer desde Canarias para recuperarla y tocar en Barakaldo. Lo advertí en la primera entrada y lo repetí en la segunda (también en ésta, qué lo voy a hacer, yo soy así y así seguiré), que eran más los que me iba a perder que los que podría ver. Creo que debería fichar a Josu Mellid para substituirme. Está en todos, siempre en primera fila, y dando el máximo. El puto amo. A l…

Tiparrakers

Ahi estaba José María, invitando a una ronda al personal, haciendo equilibrios sobre el tablado, con cuidado de que no le graparan los pies. Empezó el concierto en el suelo, terminando de masticar la cena, en pantalón corto y con camiseta de los Angry Samoans. El tío tiene cuajo y desparpajo, la voz severa que se necesita para recitar esas letras que parecen facas invisibles pero venenosas. Se posa sobre el acantilado del escenario, guardando el equilibrio como si alguien hubiera tallado a Henry Rollins en el mascarón de proa. Se quita las gafas, sube las cejas, tuerce los labios y a mí me recuerda a Stanley Tucci pero quedaría perfecto para una de esas eléctricas fotografías en blanco y negro que le sacaban a Rollins cuando empuñaba el micrófono para Black Flag.  Fue al que más se le escuchó. No es el cantante de los Tiparrakers de los que te dan la soba con parlamentos entre canción y canción, pero tuvo tiempo de hablar del tofu, de los Sex Pistols, practicar el catalán y dar las g…

Fiestas patronales sin patrón...

... porque éste es más bien el cartel de los obreros. Barakaldo siempre ha sido territorio de peones, matriceros, soldadores y parados. Una ciudad a la que en los años ochenta le faltaban aceras y le sobraban policías. Todo ha cambiado, por supuesto, pero siguen quedando algunas cosas que se repiten: las ganas de divertirse y la reivindicación. Lo subterráneo, también. Si quieres entender, por ejemplo, la historia de la música en este pueblo, te tienes que agachar, tienes que meter la cabeza en el sótano de un quiosco al que llamaron "búnker" y, ahora, en el presente, si quieres reconocer cómo ha pasado el tiempo, lo que se mantiene y lo que ha mutado, también tienes que hacer espeleología, pero, esta vez, en la oscuridad, en el fondo tenebroso de los bares y locales que organizan y acumulan una oferta alternativa que, para muchos, para todos aquellos que leemos la lista de conciertos oficiales de las fiestas del Carmen 2016 y nos entra una congoja y una modorra insuperable…